Hace 3 días; el viernes 27 de marzo acudí nuevamente a la Feria Santa Lucía con el fin de observar lo que allí ocurría.
Noté que había un pequeño afiche muy chistoso, era un dibujo de una mujer y al mirarlo desde el lado opuesto era el de un anciano muy arrugado, se suponía que eran los efectos del alcohol.
Luego de recorrerla por algunos minutos, me senté en una banca a mirar un puesto de joyas de lapiz lazuli y otros materiales y noté que todo era muy costoso. Estuve aproximadamente 20 minutos mirando y solo una mujer compró un par de aros de plata que le costaron $20.000, tal vez este es el precio real, pero en todos los otros locales son mucho más baratos. La gente pasaba, preguntaba los precios y se iba.
También noté algo curioso; muchos locales que hace algunas semanas estaban abiertos, hoy están cerrados, en algunos hay un cartel que dice "se arrienda", otros simplemente están deshabitados. Quizás será por la crisis o por la falta de clientes no lo sé, sólo se que hace algún tiempo, en enero, cuando conocí esta feria eran muchos más los locales.
Si bien, transitan muchas personas por dentro de esta feria, algunos lo hacen para no pasar por el sol, entran por un lado y salen por el otro casi sin mirar nada, otros lo hacen para mirar un rato y luego se van tal como llegaron, sin ninguna compra. Son muy pocos los que van con la idea de comprar algún producto, mayoritariamente extranjeros y mujeres de unos 30 a 40 años, los hombres no van mucho y si lo hacen son jóvenes que no tienen mayor poder adquisitivo, como la mayoría de nosotros.
Espero que mi próxima visita sea más extensa y más provechosa para poder hablar con más detalle de todo lo visto.
lunes, 30 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario