Segunda observación:
El día viernes visité por segunda vez esta feria y lo hice durante el medio día.
No había tanta gente, de hecho habían personas que recién a esa hora estaba ordenando sus productos y otros abriendo sus locales, pero me di cuenta que habían bastantes extranjeros y me fije más en una pareja de estos, se trataba de un hombre y una mujer y me llamo la atención que fueran personas de tercera edad, me fije en su actitudes e intenté entender lo que comentaban pero no lo conseguí. Me imagine que ellos a su edad querrían aprovechar de conocer otros países y culturas, lo que me pareció algo muy entretenido.
Caminé un rato mirando todo lo que podía haber en esta feria y al llegar casi al final de un pasillo me agradó mucho un local en el que se venden instrumentos musicales tales como zampoñas, quenas, charangos, bombos, etc., cuando llegue habían tres hombres, dos de estos vestidos de jeans y de forma muy normal, el tercero al parecer el dueño del local estaba vestido con una polera y con pantalones de tela con un aire de artista o de hippie, bueno esa fue la idea que tube yo al mirarlo.Después de un rato que estube sentada observando diferentes locales volví a fijarme en este lugar donde vendían instrumentos musicales y en el hombre de aspecto hippie, su compañía ya se había ido y el se levantó y puso una música ambiental, ya que su en su contenido no se escuchaban voces, sólo sonidos de instrumentos.El hombre tomo un bombo y se sentó a tocarlo un buen rato, sonaba armónico y era muy relajante el sonido que surgía del bombo y la radio.
Me paré un rato de ese lugar y comencé a pasear por los pasillos, miraba a toda la gente que podía haber en ellos y me pareció que estaban todos muy relajados y casi dormidos, había música en ciertos locales pero no me llamó la atención alguno en específico como para determe a mirar.
Al rato de caminar paré en un lugar donde me llamó la atención la gran cantidad de cosas que tenían colgadas en las paredes, era una señora de unos 45 o 50 años la que atendia y al parecer no se percató de mi presencia, ya que continuó grabando algo para unas señoras quiénes la rodearon por un buen rato. En una de las paredes de ese local había muchas láminas de cobre trabajas de tal forma que quedase una imagen y escrituras, era increíble la cantidad que había y reconocí sólo algunos de los personajes que aparecían en estas. Me di cuenta que se trataba de personajes de la historia chilena, representantes símbolos como por ejemplo una imagen de Salvador Allende, imágenes de mapuches, imágenes del mapa geográfico de Chile, etc. En la pared que daba frente a la que me llamó la atención, habían variados reloj con forma del Continente Americano. El resto de lo que ví en este lugar era todo trabajo en piedra y decidí seguir con mi recorrido.Al lado del último puesto artesanal que recorrí estaba ,desde mi punto de vista, lo más entretenido y artístico que observé en la visita; se trataba de un local donde vendían agendas y cuadros con todo tipo de imágenes, de todo lo que ví, reconocí imágenes de obras de arte conocidas y también en este lugar atendía una mujer no muy joven pero tampoco anciana. Se veía muy tranquila y su pelo estaba lleno de canas, estaba sentada en su escritorio trabajando con un pliego de cartulina, parecía ser cartón pero era delgada, la miré por un corto período, sin entender lo que hacía, me pareció que podían ser tarjetas, ya que si hubiesen sido agendas hubiera estado trabajando con más cosas. Después de un rato decidí irme, y me devolví por los mismos pasillos que me habían llevado hasta el final de la feria artesanal. Volví a ver a aquel hombre que tenía un local de instrumentos musicales, ya habia sesado su música y decidí sentarme un rato otra vez, regularmente cerca de ese local. Cuando me senté, este hombre se paró y comenzó a mirar su local desde afuera y desde ahí mismo a ordenar unos instrumentos pequeños que tenía sobre la mesa. Yo no los conocía todos, sólo logré distinguir unas flautas que tenían adornos con lanas. Durante un largo rato hizo lo mismo con los que tenía colgados en las paredes y después se sentó en el medio de su local, agachado, casi no se veía con tantas cosas. En ese momento, limpió unos charangos y afinó y tocó unas notas con una guitarra.
Después de estar ahí sentada, finalmente me paré como si me hubiera cansado de esperar y camine hacia la salida.
lunes, 23 de marzo de 2009
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